CORRUPCIÓN
EN LA GUARDIA CIVIL / ONCE
GUARDIAS CIVILES EN PRISIÓN
La sociedad de consumo hace que los hombres vayamos perdiendo día a día
nuestra dignidad. Sólo nos interesa la apariencia el buen coche,
el teléfono móvil último modelo, la buena ropa, la mejor
casa, el ordenador con mas prestaciones y los calzoncillos kelvin clei.
Los famosos venden sus miserias mas intimas por un puñado de dólares
y los televidentes fomentamos la televisión basura. ¡Exclamen conmigo,
QUE ASCO!. Sin embargo, todavía hay algo más asqueroso y es la critica
despiadada que hacemos de los que no se monta en ese carro del consumismo siempre
lleva la misma ropa, parece un pordiosero.
Este estado del bienestar ficticio requiere de muy buenos sueldos para poder atender
las necesidades que las sociedad de consumo nos impone. Sin embargo, los sueldos
no se corresponden con las necesidades que esta nueva forma de vida
nos impone.
Los matrimonios salen de sus hogares a las siete de la mañana y regresan
a las diez de la noche. Los niños se crían en guarderías
y les sustituimos los hermanos por video consolas. Nuestros padres son ingresados
en residencias de ancianos, porque no tenemos tiempo para atenderlos. Todo esto
para tener un buen coche y una casa que habitas ocho horas al día y para
dormir.
Malvivir
en esta sociedad cuesta mucho dinero y las fotocopias sólo sirven para
jugar al monopoli. Ahora, sólo me pregunto ¿Los guardias civiles
forman parte de esta sociedad?.
Nuestra querida Ciudad Autónoma es un ejemplo de esa sociedad sin dignidad,
donde los ciudadanos decentes vemos pasear día a día a traficantes
de drogas en coches de lujo y con los ingresos ilícitos montan negocios
que se llenan diariamente de clientes sabedores de donde sale el patrimonio para
montar el comercio D.José, D.Mohamed, D.Ghandi o D.Rame, para que ninguna
comunidad se sienta aludida. ¿Es mentira lo que digo?. Esta es la Ceuta
de las cuatro culturas o quizás de la incultura.
La detención de siete guardias civiles por corrupción en nuestra
ciudad no es un plato de buen gusto para ningún guardia civil honrado.
Ningún miembro decente de la Institución defiende este tipo de conductas
ilícitas, pero tampoco podemos especular con la presunción de inocencia
de ninguno de los detenidos.
Nos encontramos con un procedimiento en Secreto Sumarial y, por lo tanto, carecemos
de elementos de juicio para poder juzgar socialmente, tomando café
en el establecimiento de un narcotraficante a unos guardias civiles que han caído
en la desgracia de ser detenidos por sus propios camaradas. La expresión
compañeros la utilizamos en la máxima expresión de la palabra,
porque todavía desconocemos si son inocentes o culpables; y la desgracia,
porque sin son inocentes nunca olvidaran esta desagradable experiencia; Si son
culpables se verán privados de libertad y serán expulsados del Cuerpo.
Los que apostamos por
una Guardia Civil transparente nos preguntamos ¿qué falla en la
Guardia Civil para que se den tantos casos de corrupción?. En la actualidad
hay once guardias civiles que prestaban servicio en Ceuta ingresados en prisión.
Nuestra teoría no tiene que ser la única y cierta, pero por lo menos
somos capaces de exponerla:
La Guardia Civil es un Cuerpo muy jerarquizado donde resulta muy difícil
denunciar casos de corrupción. El caso del ex director general de la Guardia
Civil Luís Roldan, es un ejemplo claro de incompetencia manifiesta del
Servicio de Información, de los Servicios Internos y de la propia cúpula
militar de Generales del Cuerpo. ¿Cómo es posible que este delincuente
cometiera tantas fechorías sin conocimiento de los funcionarios del Cuerpo?.
La incompetencia
o el miedo a denunciar determinadas conductas de superiores o subordinados protegidos
por el Director General los patas negras es la única explicación
posible a tanta incompetencia.
Al
funcionario de la Guardia Civil que se le ocurra denunciar a un superior por irregularidades
se puede enfrentar a un reglamento paternalista con el mando. La palabra de un
superior tiene dogma de fe y tiene poder probatorio; la del subordinado carece
de valor probatorio. En estas condiciones muy pocos funcionarios son capaces de
denunciar la utilización de medios oficiales para usos particulares; insultos
de superiores; las dobles reglas de medir determinadas conductas; abusos de autoridad;
etc. Si estas irregularidades son prácticamente imposibles de denunciar,
evidenciar delitos resultan casi una temeridad.
La
Asociación Unificada de Guardias Civiles nace con la finalidad de luchar
contra la corrupción y defender los derechos de los funcionarios de la
Guardia Civil. Nos presentamos como acusación popular en los casos de corrupción
y con el tiempo conseguiremos que estos casos sean insignificantes. Damos la cara
diariamente. Sólo en Ceuta hemos denunciado:
La
utilización por narcotraficantes del puerto deportivo para atracar las
embarcaciones de alta velocidad utilizadas para el narcotráfico. A partir
de nuestras denuncias comenzaron las investigaciones y desaparecieron las embarcaciones.
Nadie tuvo que responder por la incompetencia o desidia que dio origen al clima
de violencia que generaban estos delincuentes. Dimos la cara ante los medios e
Instituciones y nos expusimos ante los narcotraficantes.
Hemos
denunciado que existen unas organizaciones que trasladan droga en el interior
del ano o vagina (chocheras o culeras) a la península y la falta de medios
o la incompetencia para acabar con esta actividad.
Hemos
denunciado la utilización de las ventajas fiscales de nuestra Ciudad para
evadir impuestos por funcionarios del Estado, militares, guardias civiles, policías
y ciudadanos.
Hemos
denunciado la utilización de las deducciones de las tarifas de buques por
personas que no tienen el derecho de las mismas.
Nos
hemos presentado como acusación particular en casos de corrupción
contra el Subteniente y los ciudadanos acusados en la operación Camiseta.
Esta personación como acusación le nos ha costado mas de seiscientas
mil pesetas.
La
corrupción debilita la legitimidad de las Instituciones y crean un clima
de desconfianza en los ciudadanos, pero las dobles varas de medir debilitan la
confianza de los funcionarios para denunciar irregularidades en las propias Instituciones.
Difícilmente puede haber justicia sin equidad.
Plataforma
Por la Dignidad de los Guardias Civiles