Interior
se ve obligado a corregir a Bono pero no evita el
enfado de Guardia Civil y Policía.
La
Razón viernes 23 de abril de 2004
Alonso
intentó matizar las palabras de Defensa sobre
el asociacionismo en la Benemérita
Sindicatos
y asociaciones del Cuerpo Nacional de Policía
y la Guardia Civil han expresado su malestar por
el hecho de que el secretario de Estado para la
Seguridad, Antonio Camacho, sólo se reuniese
con el SUP (Sindicato Unificado de Policía)
y la AUGC (Asociación Unificada de la Guardia
Civil), organizaciones mayoritarias en ambos cuerpos,
para tranquilizar a los agentes por las palabras
del ministro de Defensa, José Bono, sobre
el sindicalismo. Los consultados creen que sólo
con esas reuniones no se tranquiliza a un colectivo
tan plural, sino que solamente sirve para tranquilizar
a esas dos organizaciones.
R. L. Vargas
Madrid- Los encuentros que el secretario de Estado
para la Seguridad, Antonio Camacho, mantuvo hace
un par de días con el Sindicato Unificado
de Policía (SUP) y la Asociación Unificada
de la Guardia Civil (AUGC) para matizar las palabras
del ministro de Defensa, José Bono, sobre
el asociacionismo y el sindicalismo en el Instituto
Armado y tranquilizar a los agentes de las Fuerzas
de Seguridad han tenido el efecto contrario al deseado.
El resto de sindicatos y asociaciones de ambos cuerpos
han expresado su malestar porque Camacho no se haya
reunido también con ellos ya que, a su entender,
además de la descortesía que supone
no haberse citado con todas las organizaciones,
sus encuentros con el SUP y la AUGC sólo
sirven para tranquilizar a estas dos asociaciones,
no al total del colectivo.
Consejo
de la Policía. «Es cierto que son las
organizaciones mayoritarias [el SUP y la AUGC],
pero, por ejemplo, nosotros, en el Consejo de la
Policía, representamos a la escala ejecutiva»,
manifestó Iñaki Oses, presidente del
Sindicato Profesional de Policía (SPP) a
este periódico. Para Oses, si de lo que se
trataba era de tranquilizar al conjunto de miembros
de la Policía, Camacho debería haber
contactado con el citado consejo, donde todos los
sindicatos están representados. «Difícilmente
el secretario de Estado puede calmar a los agentes
utilizando prácticas poco recomendables en
un colectivo tan plural como éste en el que
hay cinco sindicatos», añadió
en el mismo sentido Ignacio López, secretario
general de la Confederación Española
de Policía (CEP). «Es una tremenda
descortesía que se haya reunido sólo
con un sindicato a espaldas del resto», añadió.
«Si lo que pretende es gobernar sólo
con un sindicato, le auguro un clima de conflictividad
laboral», sentenció en el máximo
responsable del CEP.
La Unión Federal de Policía (UFP)
fue, de los sindicatos policiales consultados, el
más benévolo con Camacho en sus consideraciones.
«Entendemos que el SUP, al ser el mayoritario,
suele ser el sindicato con el que primero se habla.
Pero también esperamos, y dada la trayectoria
de Camacho creo que así será, ser
convocados pronto a una reunión», declaró
José Luis Morán, secretario de acción
sindical de esta asociación.
Las asociaciones del Instituto Armado no se mostraron,
ni de lejos, menos críticas que los sindicatos
de la Policía. Alfonso Sánchez, presidente
de la Unión Profesional de la Guardia Civil
(UPGC), en sintonía con lo expresado por
los sindicatos de la Policía, declaró
que las dos reuniones de Camacho sólo han
servido para aclarar las cosas a los interlocutores
citados. Sin embargo, entiende que ambos cuerpos
cuentan con más asociaciones y sindicatos
que también merecen cualquier aclaración.