La Guardia Civil se manifiesta por primera vez en su historia para pedir «democracia y libertad»
Piden al Gobierno que cumpla su compromiso de eliminar la jurisdicción militar del Cuerpo y se les permita asociarse
Miles de personas se manifestaron hoy en Madrid en respuesta a la convocatoria de la Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC) para exigir al Gobierno que cumpla sus promesas electorales, que incluyen eliminar la jurisdicción militar para estos agentes y la regulación del derecho de asociación. En la que ha sido la primera manifestación de la historia del Cuerpo, se corearon gritos de «democracia y libertad» y «Zapatero embustero».
El acto, convocado bajo el lema 'Dignidad y Democracia', abarrotó la madrileña Plaza Mayor con unas 12.000 personas, según las cifras de los convocantes.-La Delegación del Gobierno rechazó ofrecer datos alegando que no suele hacerlo con concentraciones tan reducidas-.
El objetivo era recordar al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, sus promesas electorales: la supresión de la jurisdicción militar para los guardias civiles, que incluye penas de prisión, y la regulación del derecho de asociación en la Benemérita. Estas medidas tienen como fondo desmilitarización de la Guardia Civil y, en consecuencia, la desvinculación total del Ministerio de Defensa.
En medio de gritos de «democracia y libertad» o «Zapatero embustero» leyeron su discurso los líderes de UGT y CCOO, Cándido Méndez y José María Fidalgo, respectivamente, el presidente de Eurocop (asociación que aglutina a sindicatos policiales de 21 países europeos y que suma 600.000 afiliados en total), Heinz Kiefer.
Cerró el acto el presidente de AUGC, Fernando Carrillo, quien tendió la mano en la labor negociadora al nuevo ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, aunque advirtió que los guardias civiles no van a cejar en la reivindicación de sus derechos democráticos para conseguir que dejen de ser «ciudadanos de segunda».
Carrillo recordó que en los últimos diez años ha habido 17.000 bajas psicológicas; 438 suicidios o intentos de quitarse la vida, uno cada diez días, y 356 condenados por tribunales militares, 206 de ellos encarcelados en Alcalá-Meco.
La expresión «ciudadanos de segunda clase» fue utilizada por la mayor parte de los intervinientes, empezando por el actor José Sacristán, que abrió el acto. «Los guardias civiles que velan por nuestros derechos están privados de ellos», dijo Sacristán. Por su parte, el alemán Kiefer alertó al Ejecutivo de que en Europa no se entiende cómo el Gobierno español está tardando tanto en aplicar las reformas».
Durante su intervención, el secretario general de la UGT se preguntó «¿cómo es posible que el presidente del Gobierno español retirase las tropas de Irak enfrentándose al presidente del país más poderoso del mundo y no supere la oposición de la cúpula militar que oprime a los guardias civiles?».
Seguid sus pasos
Por su parte, el líder de CCOO se refirió a los «compañeros» de la Guardia Civil que han sufrido las consecuencias de reivindicar sus derechos y animó a los congregados: «Seguid vosotros sus pasos». El secretario general del SUP, José Manuel Sánchez Fornet, fue uno de los más aplaudidos cuando arremetió contra aquello mandos que recurren al patriotismo para atacar a guardias civiles asociados y policías sindicados. «Que no nos hablen de patriotismo los que llenan su pechera de medallas y sus bolsillos de dinero», dijo.
También se pronunció sobre la situación Gaspar Llamazares, quien desde Alcalá de Henares, donde se encontraba celebrando un acto en conmemoración de la II República, recordó al Gobierno que tiene comprometido en su programa la reforma de la Guardia Civil.
Llamazares recordó que «la democratización de la Guardia Civil es un tema que todavía no se ha resuelto desde la transición democrática porque no necesitamos fuerzas de seguridad militares sino fuerzas de seguridad eficaces y civiles». |