Miles de guardias civiles se manifiestan para pedir «libertad y democracia» en el Cuerpo
AUGC, que convocó la manifestación, cifra la asistencia en 12.000 personas; pidieron autorización para 4.000 y la Delegación del Gobierno no da ninguna cifra
MADRID. No es la primera vez que agentes de la Guardia Civil se manifiestan, pese a tenerlo expresamente prohibido. Pero la concentración de ayer en la Plaza Mayor de Madrid a la que se sumaron familiares de los funcionarios sí es quizá la más abultada que se recuerda. Convocada por la Asociación Unificada de la Guardia Civil (AUGC), contó con la presencia de los líderes de UGT y CC.OO., así como con la de varios sindicatos policiales españoles (SUP) y europeos.
El encargado de leer el manifiesto resultó cuanto menos sorprendente: el actor José Sacristán, cuyas palabras estuvieron salpicadas por los gritos de «libertad» y «democracia» de los miles de asistentes. Miles o cientos, según quien ofrezca las cifras, aunque esta vez no hay mucho donde elegir. Los organizadores situaron el número de participantes en unas 12.000 personas, aunque en la convocatoria del acto se hablaba de unas 4.000. La «contracifra» no apareció esta vez, puesto que la Delegación de Gobierno prefirió no ofrecer datos de participación del acto, presidido por el lema: «Guardias civiles por la dignidad y con la democracia».
Sacristán se refirió a un cuerpo desmilitarizado, libre y sin miedo, y fue secundado por gritos de «libertad». El actor habló, como otros de los intervinientes, de «ciudadanos de segunda clase» y sin derechos. Los agentes corearon gritos como «Zapatero embustero», «Arruche dimisión» y «Derechos ya», además de exigir el cumplimiento de las promesas electorales del PSOE sobre las reformas internas de la Guardia Civil.
Ese incumplimiento está en la base de las protestas acordadas por la AUGC que ha visto como transcurridos dos años de Gobierno socialista, el estatuto de derechos y deberes de los guardias civiles y la reforma del régimen disciplinario, de carácter netamente militar, siguen dormidos en el cajón.
Contra Defensa
La concentración concluyó con el discurso del presidente de la AUGC, Fernando Carrillo, quien tras reiterar reivindicaciones, como la equiparación salarial con otros cuerpos policiales, se mostró dispuesto a «dialogar» y a «negociar» con el Gobierno y con el nuevo ministro del Interior. Rubalcaba tendrá en las protestas de la Guardia Civil un caballo de batalla que sumar a los múltiples frentes abiertos.
Pese a que en el origen del descontento de muchos está la aplicación del Código Penal Militar -casi dos centenares de agentes han ingresado en la prisión militar en los últimos diez años- ayer se pidió expresamente una dependencia única del Ministerio del Interior para acabar así con las que aún vinculan al Cuerpo con Defensa.
Abc.es 23-04-06 |