FECHA: 2 de agosto de 2005

COMUNICADO DE PRENSA

El instructor del expediente disciplinario abierto contra el Delegado de AUGC en Baleares, Ángel Morales, propone su archivo al considerar que no ha cometido infracción alguna.

AUGC considera acertada la decisión, al considerar que el expediente era una maniobra de represalia contra Morales, por su actuación al frente de AUGC-Baleares

El instructor designado por la Dirección General de la Guardia Civil para incoar el expediente disciplinario abierto contra Ángel Morales Ledesma, delegado provincial de la Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC) en Baleares, ha propuesto su archivo tras concluir que la actuación de Morales no contraviene ningún reglamento y no existe responsabilidades que exigir.

Los hechos que motivaron la incoación del expediente disciplinario fue la convocatoria de una rueda de prensa el pasado día 2 de marzo, en la sede de la Asociación en Palma, por parte de Ángel Morales, junto al Secretario de Comunicación de la Junta Directiva Nacional de AUGC, Joan Miquel Perpinyà, al objeto de presentar a los medios de comunicación el documento “XX Demandas para la modernización de la Guardia Civil”, donde entre otras cuestiones, se solicitaba la desmilitarización del Cuerpo, la adscripción exclusiva al Ministerio del Interior, etc. (Pueden consultar el documento en nuestra página web:

http://www.augcbaleares.org/izquierda_centro/noticias/demandas.htm )

El Capitán de la Guardia Civil del Aeropuerto de Palma, Antonio Tarifa Muñoz, denunció a Ángel Morales porque a su juicio, este había cometido una infracción disciplinaria grave al realizar la rueda de prensa encontrándose de baja por enfermedad, por lo que dio parte a sus superiores, quienes ordenaron la apertura del expediente para depurar responsabilidades, acusando a Ángel Morales de la falta grave consistente en “dejar de prestar servicio amparándose en una supuesta enfermedad o prolongando la baja para el mismo”, castigada hasta con pérdida de 5 a 20 días de sueldo, o arresto de un 1 mes y un día a 3 meses en establecimiento disciplinario militar o incluso pérdida de destino.

Elevada la denuncia al entonces Jefe de la Zona de la Guardia Civil de Baleares, Cristóbal Santandreu, modificó la calificación de los hechos acusando además a Morales de “realizar actos contrarios a la dignidad exigible a todo miembro de la Institución”, por el mero hecho de presentar públicamente un documento de la Asociación de la que es máximo dirigente en Baleares, y que representa a 500 agentes en esta Comunidad Autónoma.

Tras la instrucción del expediente, en palabras del propio instructor no ha concurrido en Ángel Morales “la intención de sustraerse al servicio sirviéndose de una enfermedad que le ha sido diagnosticada y habiendo mantenido la convalecencia durante un periodo de tiempo que no resulta cuestionable desde el punto de vista médico, hay que concluir que no ha existido por parte de éste prolongación alguna del tiempo de baja”.

AUGC ya denunció en su momento que la apertura de este expediente contra Morales, instado por el Capitán Tarifa y el ahora General Santandreu, respondía a una preclara maniobra de represalia y coacción contra el delegado de AUGC en Baleares. Así lo denunció públicamente el propio Presidente Nacional de AUGC, Fernando Carrillo, en rueda de prensa convocada con motivo de la visita que realizó a Mallorca el pasado día 5 de julio.

Ángel Morales es un luchador incansable por el reconocimiento de los derechos profesionales, laborales y sociales de los guardias civiles. Apreciado por sus compañeros, sus 5 años al frente de AUGC Baleares le han hecho un personaje incómodo para algunos mandos que como el capitán Tarifa y el general Santandreu, son completamente incapaces de adaptarse a los nuevos tiempos, no quieren que la Guardia Civil evolucione y utilizan el régimen disciplinario de forma totalmente exagerada y a su conveniencia. Este expediente buscaba escarmentar a Morales y constituía un ataque a la libertad de asociación que la Constitución reconoce a todos los ciudadanos. Con este son ya dos expedientes disciplinarios abiertos contra Morales y que se han tenido que cerrar al no existir ninguna responsabilidad por su parte, lo que deja aún más patente que la política disciplinaria de la Guardia Civil va por un lado y las actitudes rancias, prepotentes y militaristas de los mandos de las unidades territoriales van por otro.

AUGC aprovecha para pedir al Gobierno que cumpla con su programa electoral y proceda de forma urgente a la modificación de la Ley Disciplinaria de la Guardia Civil, que desde el año 1991 se ha convertido en el máximo exponente de la represión militarista más inmovilista y que los mandos utilizan para imponer el temor y la coacción a sus subordinados, especialmente a aquellos que, como Morales, se significan con su labor como representante de los trabajadores de la Guardia Civil.

 -----oo0oo-----

NOTA: Para más información, contacten con el responsable de la Oficina de Prensa, Manuel del Álamo (670 21 06 98)