FECHA: 12 de enero de 2006

COMUNICADO DE PRENSA

Una guardia civil denuncia a su superior ante el Juzgado Togado Militar por abuso de autoridad y acoso sexual y psicológico. El denunciado estuvo insinuándose a su subordinada y al no conseguir sus pretensiones, la vejó y la discriminó en el nombramiento de los servicios.

La denunciante se encuentra de baja por enfermedad y el denunciado sigue al mando de la Unidad, con unos 13 hombres a su cargo.

El pasado día 26 de diciembre los servicios jurídicos de la Asociación en representación de una agente destinada en el Puesto de Boñar (León), presentaron una denuncia ante el Juzgado Togado Militar de Valladolid por un presunto delito militar de abuso de autoridad contra un mando, la cual ha sido admitida a trámite e incoadas las oportunas diligencias previas.

Los hechos denunciados se iniciaron en mes de febrero de 2004 y a resultas de la cual se encuentra de baja laboral por causas psicológicas desde marzo de 2005. Según se ha denunciado, el primer día que el comandante de puesto se personó en el cuartel, la denunciante se hallaba archivando correspondencia con un compañero, mientras estaba de servicio de puertas. El imputado preguntó por qué nadie estaba cubriendo el cometido en cuestión, a lo cual la mujer contestó que se encontraban archivando en la oficina, a lo que el supuesto autor de los hechos habría replicado “si estaban trabajando o follando”.

El Domingo de Ramos de 2004, el mando denunciado acudió a la misa de rigor con las autoridades locales y en el trayecto hacia la iglesia se dirigió a la agente denunciante diciéndole: “Contigo se puede ir a estos actos, porque luces y te queda muy bien el uniforme”. De regreso le preguntó “si nunca le había puesto los cuernos a mi marido” y otras expresiones acosando a la denunciante. A partir de ese día y al comprobar su superior jerárquico que sus comentarios no surtían efecto, se iniciaron los comentarios de desprecio, tanto a solas como delante de los demás miembros del cuartel, calificándola de “gallina” o “la galli”, declarándose “misógino” y que a las mujeres había que tratarlas “así, así” mientras realizaba movimientos lascivos en los que simulaba coger a alguien mientras golpeaba con la mano en el aire repetidas veces y movía la cintura de adelante a atrás.

El denunciante empezó a discriminar a la agente en los turnos y en el disfrute de días libres. El 12 de enero de 2005, la denunciante recibió la orden de lavar un vehículo oficial pese a la existencia de nieve y temperaturas de cuatro grados bajo cero. Al explicar a su mando que la manguera estaba congelada, según consta en la denuncia este le contestó: “Lávalos con calderos de agua, que bastante bien has vivido los primeros diez días con el cabo” por estar ausente él de vacaciones. La denunciante cumplió la orden, pero que aquello le costó enfermar con una fuerte gripe que la mantuvo de baja 15 días.

Finalmente y a consecuencia de todo lo anterior y del repetido y continuo acoso al que fue sometida en el trabajo, en marzo del 2005 fue dada de baja médica por causas psicológicas.

Como represalia por haber presentado esta denuncia, los mandos de la Comandancia de León le han abierto un expediente sancionador que le fue notificado el martes día 10 de enero bajo la acusación de  “negligencia incumplimiento de sus obligaciones profesionales”, por haber denunciado los hechos en el Juzgado sin comunicarlo por conducto regular (lo que obviamente incluye al denunciado) a sus superiores jerárquicos.

La representación legal de la denunciante ha solicitado prisión preventiva contra el denunciado.

La Asociación Unificada de Guardias Civiles ha remitido un escrito a la Inspección de Personal y Servicios de Seguridad de la Secretaría de Estado de Seguridad solicitando la aplicación de medidas cautelares contra el citado comandante de puesto y la suspensión en funciones, de acuerdo al artículo 35.2 de la Ley Disciplinaria de la Guardia Civil, mientras se llevan a cabo las diligencias judiciales, pues hay que tener en cuenta que los testigos de los hechos están bajo el mando del denunciando y AUGC teme que puedan producirse presiones a los testigos que condicionen sus comparecencias ante la Autoridad Judicial.

Además, AUGC solicita que el Ministerio del Interior impulse definitivamente la modificación del Régimen Disciplinario de la Guardia Civil de modo que se garantice de forma más eficiente la protección de la mujer ante hechos similares cometidos por sus superiores, así como que se establezcan planes tendentes a la plena equiparación de la mujer en la Guardia Civil, el aumento de su porcentaje a la plantilla y el acceso en plena igualdad a los puestos superiores de mando.

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NOTA: Para apara ampliar esta información contacten con el Secretario de Comunicación (687 84 99 69)