FECHA: 17 de marzo de 2006
COMUNICADO DE PRENSA
EL COMITÉ DE EUROCOP APRUEBA POR UNANIMIDAD UNA RESOLUCIÓN DE APOYO A LA ASOCIACIÓN UNIFICADA DE GUARDIAS CIVILES
Durante los días 13 y 14 de marzo se celebró en Bruselas una nueva reunión del Comité de EuroCOP, la Confederación Europea de Sindicatos de Policía, a la que pertenece AUGC junto a 29 organizaciones de 21 países que representan a más de 600.000 policías en Europa. Además, EuroCOP pertenece como organización sectorial de policías a la CES (Confederación Europea de Sindicatos), organización internacional presidida por el Secretario General de la Unión General de Trabajadores, Cándido Méndez.
Durante esta reunión, el Comité de EuroCOP aprobó por unanimidad una resolución de apoyo a AUGC, presentada por FESPOL, la Federación que aglutina en España al Sindicato Unificado de Policía (SUO), el Sindicato Independiente de la Ertzaintza (Er.N.E), CC.OO-SPC y AUGC. La resolución fue defendida por Joan Miquel Perpinyà, Secretario de Comunicación de AUGC y contó con el decidido apoyo del Presidente de EuroCOP, Heinz Kiefer. La resolución aprobada es esta:

RESOLUCION DE EUROCOP DECLARANDO SU APOYO A LA
ASOCIACIÓN UNIFICADA DE GUARDIAS CIVILES
EUROCOP, organización representativa de más de medio millón de policías europeos, quiere manifestar su preocupación y malestar por la situación laboral y socio-profesional de los agentes de la Guardia Civil. A pesar de las promesas y de los propios compromisos electorales del Gobierno Español las reformas y modernización de la Guardia Civil siguen sin materializarse. A los guardias civiles, a pesar de que desarrollan tareas policiales, se les sigue aplicando el Código de Justicia Militar y penas de privación de libertad por meras faltas administrativas. Los guardias civiles siguen sin disponer de los mismos derechos sindicales y democráticos que el resto de policías españoles. Tampoco este Gobierno está avanzando en una homologación salarial con el Cuerpo Nacional de Policía y desarrollando eficientes planes de coordinación entre ambos cuerpos policiales de su competencia.
EUROCOP considera que la cúpula militar de la Guardia Civil está impidiendo avances sustantivos en la desmilitarización y modernización de este cuerpo policial y boicoteando las iniciativas que permitan superar el conflicto presente hoy en dicho instituto.
EUROCOP urge al Gobierno Español a adoptar las iniciativas legislativas precisas para cumplir sus compromisos con los guardias civiles y establecer un marco de derechos y dignidad para los guardias civiles similar al que gozan el resto de funcionarios policiales españoles.
EUROCOP reafirma su compromiso y solidaridad con la Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC), representante mayoritaria del sentir de dicho colectivo y miembro activo de nuestra organización.
Joan M. Perpinyà anunció ante el Comité la previsible convocatoria por parte de AUGC de una concentración en Madrid para el próximo mes de abril e invitó al Sr. Kiefer, así como a los miembros del Comité y a todas las organizaciones integrantes de EuroCOP a asistir a la misma. Varios delegados de sindicatos miembros de AUGC como Roger Randall, de la Scottish Police Federation, manifestaron su apoyo a AUGC y su intención de participar en las movilizaciones previstas para exigir avances en la democratización y modernización de la Guardia Civil y pasos decididos hacia la desmilitarización.
ENCUENTRO DEL COMITÉ DE EUROCOP
(Bruselas, 13 y 14 de marzo de 2006)
Señor Presidente,
Señores miembros del Comité Ejecutivo,
Señoras y Señores miembros del Comité y Delegados de EuroCOP,
Estimados colegas,
Desde España y en nombre de la Asociación Unificada de Guardias Civiles, tengo hoy el honor de dirigirme a ustedes para recabar su apoyo en torno a la propuesta de Resolución que ha sido presentada al Comité para su debate y si procede, para su aprobación.
Como ustedes ya saben, la Guardia Civil es un Instituto Armado de naturaleza militar, que depende del Ministerio del Interior para desempeñar las funciones propias de policía y seguridad ciudadana que la Ley le encomienda; y que depende del Ministerio de Defensa en el cumplimiento de las misiones de carácter militar que éste o el Gobierno le encomienden.
Actualmente, la Guardia Civil atraviesa una situación de grave conflicto interno derivada del flagrante incumplimiento de los compromisos electorales del Gobierno, en cuanto a la modernización y democratización del departamento.
Precisamente hoy, día 14 de marzo, se cumplen 2 años desde que el Partido Socialista ganó las elecciones generales. Dos años durante los cuales se han defraudado todas las expectativas creadas, donde se ha procedido a un endurecimiento de la vertiente militar de la Guardia Civil con el nombramiento de un general del Ejército del Aire como Director General, rompiendo así con 17 años de trayectoria en los cuales el cargo estaba ocupado por un civil; y además, con apertura de numerosos expedientes disciplinarios a dirigentes de mi organización.
El entonces candidato a la presidencia del Gobierno, el Sr. José Luis Rodríguez Zapatero, concurrió a las elecciones con un clarísimo programa electoral que incluía reformas de importancia en el sistema público de seguridad y de democratización de la Guardia Civil. Principalmente las siguientes:
· Reforma del sistema policial español y revisión de la Ley de Fuerzas y Cuerpos de Seguridad.
· Creación de un mando único para las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado; la modernización de su organización, material, instalaciones, funciones y despliegue;
· Constitución de Unidades Especiales Conjuntas en las siguientes áreas de actuación: criminalidad organizada, inteligencia e investigación, terrorismo, intervención policial y desactivación de explosivos.
· Creación de una Agencia Estatal de Policía Científica.
· Creación del Centro Superior de Estudios de Seguridad, para la formación, actualización y promoción de los mandos policiales de todos los Cuerpos de Seguridad.
· Creación de Salas únicas de atención al ciudadano por las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.
En materia de mejoras en la Guardia Civil, el programa electoral del Partido Socialista se comprometía a:
Cuando hemos llegado al ecuador de la legislatura, ni una sola de las reformas que les acabo de mencionar y que constituyen el contrato que el Partido Socialista suscribió con la ciudadanía, se ha llevado a cabo.
Actualmente, los guardias civiles continúan siendo objeto de sanciones disciplinarias de privación de libertad. Siguen estando sometidos a la Jurisdicción Militar y a las leyes penales y procesales militares, con lo que eso significa. Y continúan teniendo sus derechos y libertades restringidos injustificadamente con respecto al resto de la sociedad y de los demás cuerpos de policía que operan en España. Carecemos del derecho de sindicación, negociación colectiva o incluso, de petición colectiva.
En el período 1990-2004 (no estamos en posesión aún los datos del año 2005) un total de 441 agentes de la Guardia Civil fueron juzgados por Tribunales Militares y condenados a penas de prisión. 234 guardias civiles acabaron siendo encarcelados en una prisión militar. Los 207 restantes eludieron su encarcelamiento debido a que lograron pre-jubilarse por causas psicológicas o psiquiátricas. Una minúscula parte de ellos lograron ser indultados por el Gobierno, aunque el Ministerio de Defensa se opone sistemáticamente a la concesión de medidas de gracia a los militares, pues considera que eso quiebra el principio de ejemplaridad del castigo y debilita la disciplina, valor este que ellos consideran el más importante de todos, por encima incluso de la eficacia policial.
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1990 |
1991 |
1992 |
1993 |
1994 |
1995 |
1996 |
1997 |
1998 |
1999 |
2000 |
2001 |
2002 |
2003 |
2004 |
TOTAL |
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CONDENAS |
11 |
14 |
21 |
22 |
36 |
28 |
31 |
51 |
39 |
39 |
27 |
43 |
31 |
29 |
19 |
441 |
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INGRESOS |
2 |
3 |
8 |
8 |
16 |
15 |
16 |
12 |
20 |
35 |
29 |
16 |
24 |
20 |
10 |
234 |

Del mismo modo que la fiebre es un síntoma incuestionable de enfermedad, la Guardia Civil tiene actualmente una fiebre altísima sintomática de la grave situación de conflicto interno que padece la Institución, derivada de someter a normativa militar a 73.000 funcionarios que realizan labores estrictamente policiales, de seguridad ciudadana, policía judicial, policía administrativa y prevención de la delincuencia.
Como tal institución militar, la opacidad y la falta de transparencia son ejes fundamentales para mantener el “statu quo”. Así como en cualquier otro cuerpo o institución pública, la dirección está obligada a hacer públicos ciertos datos relativos a su funcionamiento y que conciernen a los trabajadores, a los representantes de estos y a los comités de empresa, en las instituciones militares como la Guardia Civil, dado que no existen comités de empresa ni las asociaciones como AUGC son reconocidas legalmente, las cifras y los datos que demuestran la “fiebre” sintomática de la enfermedad que padece la Guardia Civil, son descaradamente ocultados, como si eso fuera a solucionar los problemas. Sin embargo, ya no es fácil ocultar ciertos datos a una organización como la que hoy yo tengo el honor de representar ante ustedes, la Asociación Unificada de Guardias Civiles, que actualmente tiene afiliados a casi 25.000 agentes de todas las graduaciones (aunque principalmente de las escalas básica y de suboficiales), lo que supone el 33% del total de la plantilla de la Guardia Civil.
BAJAS PSICOLÓGICAS
Queridos colegas,
Uno de los mayores problemas que han ido incrementándose en la Guardia Civil en la última década y que demuestran claramente que las cosas van muy mal son las bajas laborales por motivos psicológicos.
Si comparamos los datos de bajas psicológicas que se dan en la Guardia Civil, con el otro cuerpo de seguridad del Estado, el Cuerpo Nacional de Policía, de naturaleza civil, observamos que en todo momento la Guardia Civil presenta mayor número de bajas de este tipo. En la actualidad, y aunque aún no disponemos de los datos correspondientes al año 2005 por los motivos a los que me refería anteriormente de opacidad derivada de la falta de mecanismos internos de control, la Guardia Civil duplica al Cuerpo Nacional de Policía en bajas laborales al año debido a patologías psicológicas (síndromes de ansiedad, estrés, depresión, trastornos de la personalidad, trastornos adaptativos e incluso en los casos más graves, brotes psicóticos). En el año 2004, la Guardia Civil tuvo a 2.566 agentes de baja psicológica, frente a los 1.060 agentes de la Policía Nacional.

SUICIDIOS

Otro asunto de extrema gravedad son las conductas suicidas protagonizadas por miembros de la Guardia Civil. Las cifras son absolutamente alarmantes: el suicidio es la tercera causa de muerte en la Guardia Civil. Cada 10 días, un agente intenta terminar con su vida, lo que establece la tasa de suicidio en el 49,8 por 100.000 individuos, cuando la tasa media en España es de 6,1 por 100.000. Una tasa 8,1 veces superior a la media del país. La práctica totalidad de los agentes que protagonizaron estas conductas de autolesión pertenecían a las escalas inferiores.
PRE-JUBILACIONES POR CAUSAS PSICOLÓGICAS
Una prueba más de la gravedad de la situación la tenemos cuando analizamos la cifra de guardias civiles que se pre-jubilan por pérdida de aptitudes psicofísicas debido a enfermedades psicológicas. En el año 2004, 563 agentes se jubilaron por estas causas, frente a los 91 agentes de la Policía Nacional que lo hicieron. Desde el 2000 hasta el año 2004, 2.167 agentes se jubilaron por causas psicológicas en la Guardia Civil, frente a los 391 policías nacionales que se jubilaron por las mismas causas antes de la edad reglamentaria.

¿Es que acaso los policías nacionales realizan distintas funciones que los guardias civiles?
Ambos cuerpos pertenecen a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado (que no a las Fuerzas Armadas) y ambos tienen la misión constitucional de garantizar el libre ejercicio de los derechos y libertades reconocidos en la Constitución y proteger la seguridad ciudadana.
Sin embargo, la principal diferencia entre guardias civiles y policías nacionales, es el régimen laboral y profesional al que están sujetos. Unos son civiles y nosotros somos militares.
Los miembros de la Policía en España tienen básicamente los mismos derechos fundamentales que el resto de la ciudadanía; mientras que los guardias civiles los tenemos indebidamente restringidos:
Como militares que somos, las órdenes deben ser cumplidas y sólo posteriormente pueden realizarse reclamaciones, lo que habitualmente sólo sirve para agravar la situación. Mientras los policías pueden negociar sus condiciones de trabajo, nosotros sólo podemos obedecer y callar, a riesgo de sufrir consecuencias disciplinarias y a ser relegados a puestos de poca o nula responsabilidad y sin posibilidades de promoción o ascenso.
Debido a la naturaleza militar de la Guardia Civil, quienes deciden lo que es más conveniente en cada momento son los mandos, sin que la opinión de los funcionarios cuente en absoluto.
En la Guardia Civil, los planes de estudio y por tanto, la formación que se imparte en las academias, es establecida por el Ministerio de Defensa, con lo que priman las materias propias del ámbito militar más que las materias policiales y de seguridad ciudadana.
Tampoco se aplica en nuestra institución la Ley de Prevención de Riesgos Laborales, puesto la normativa interna que existe sobre esta materia, como ya ha sentenciado el Tribunal Europeo de Justicia, no respeta ni las Directivas Europeas ni la misma Ley española.
¿Por qué motivo el Gobierno no emprende las reformas que prometió en la campaña electoral y que permitirían avanzar en una desmilitarización progresiva?
El 17 de diciembre del pasado año, nuestra Asociación remitió una carta al Sr. Presidente del Gobierno denunciando el incumplimiento del programa electoral y el inmovilismo que se percibe en las estructuras de la Guardia Civil. Hasta el momento, no hemos obtenido respuesta.
En nuestra opinión, la cúpula militar de la Guardia Civil se niega a llevar a cabo las reformas que el Gobierno quiere impulsar. La mayoría de generales de la Guardia Civil y por supuesto, del Ministerio de Defensa, consideran que modificar el actual régimen disciplinario es una desmilitarización ‘de facto’ y se oponen no sólo a esta medida, sino a cualquier medida que suponga una reforma y un reconocimiento de los derechos de los agentes, por leves que estos sean, pues lo perciben como un ataque hacia la Institución, incluido el reconocimiento del derecho de asociación profesional que nosotros defendemos.
La constatación de esta preocupante realidad la tenemos en las palabras del diputado Ángel Martínez Sanjuán, portavoz del grupo parlamentario socialista en el Parlamento, cuando en noviembre del año pasado reconocía abiertamente la existencia de una fuerte oposición dentro de la cúpula militar para cumplir con las órdenes del Gobierno. Afirmó literalmente: “Mi grupo parlamentario apoya al Gobierno, pero a veces uno tiene la sensación de que este no siempre es apoyado en los cambios que quiere realizar, quizás por resistencias históricas a cambiar, bien por las superestructuras, bien por cuestiones estructurales de la propia historia”. También dijo: “Lo que este grupo parlamentario pretende fundamentalmente es apoyar a un Gobierno para que, en los cambios que a veces tiene que realizar, la propia historia, el propio pasado, la propia tradición, las propias rémoras de cuerpos centenarios, no produzcan un efecto de involución en relación con las necesidades históricas”.
Estas declaraciones confirman la “insumisión” de la cúpula militar de la Guardia Civil al poder emanado de las urnas, que la Guardia Civil actúa como un “estado” dentro del Estado, y que el gobierno no ejerce su autoridad sobre este cuerpo militar como es su deber.
Además, hemos sabido que los generales de la Guardia Civil forzaron una reunión con el Ministro del Interior el día 22 de abril del año pasado, días después de que el número dos del Partido Socialista afirmase que su partido trabajaba para lograr la desmilitarización de la Guardia Civil. ¿Qué pretendían los generales con dicha reunión? ¿Ejercer presión o coaccionar al Gobierno? ¿Está realmente subordinada la cúpula militar al poder civil? Nosotros consideramos que no y así se lo hemos trasmitido al Presidente del Gobierno. Y mientras esto no cambie, nuestra democracia en España es una democracia tutelada y secuestrada en parte por los militares a los que el mismo Estado ha confiado el uso de las armas y el monopolio del uso legítimo de la fuerza para su protección y defensa.
Esta grave situación que les he descrito nos obliga a tomar decisiones. Desde nuestra responsabilidad, la de representar a 25.000 guardias civiles, no podemos quedarnos cruzados de brazos.
ACTUACIONES
Distinguidos colegas,
En España, cada día 6 de diciembre se celebra el día la Constitución. El año pasado, miles de guardias civiles se concentraron ante las Delegaciones del Gobierno en las principales capitales de provincia demandando que la Democracia y la Constitución entre en los cuarteles de la Guardia Civil, desafiando las amenazas, los expedientes sancionadores y las falsas prohibiciones.
Nuestra organización ha acordado aumentar la estrategia de presión con el fin de alcanzar unos mínimos democráticos que las escalas inferiores están demandando y que a día de hoy no existen.
Para ello, les anuncio que nuestra organización tiene la intención de convocar una concentración en Madrid el próximo día 22 de abril, para exigir al Gobierno el cumplimiento de sus compromisos electorales y para que impulse las leyes necesarias para acabar con la actual situación de discriminación con los guardias civiles, derivada de la naturaleza militar del Cuerpo.
Esperamos reunir a miles de agentes de todo el país y, por supuesto, todos ustedes y sus organizaciones están invitados.
Como parte de esta estrategia de presión a la que me refería, presentamos hoy ante el Comité esta propuesta de Resolución que esperamos cuente con el voto favorable de todos ustedes.
Muchas gracias por su atención.
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NOTA: Para apara ampliar esta información contacten con Manuel del Álamo, responsable de la oficina de prensa (670 21 06 98)