INFORME SOBRE EL ESTADO DE LA

AGRUPACIÓN DE TRÁFICO DE LA GUARDIA CIVIL (noviembre 2004)

 

INTRODUCCIÓN

 

El presente documento surge como iniciativa de la Comisión de Tráfico de la AUGC, formada por varios componentes de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil. El trabajo realizado consiste en efectuar un “chequeo” a la mencionada Agrupación, utilizando para ello información facilitada por las Delegaciones de la AUGC a nivel nacional, siendo posteriormente refundida por los componentes de la Comisión y plasmada en el presente documento.

Se pretende tener conocimiento de primera mano de la situación real en que se encuentra la Agrupación de Tráfico, en lo que se considera los puntos más importantes. Para ello, la información solicitada englobó tanto el estado moral como el profesional, no utilizando, por tanto, la estadística que en muchas ocasiones resulta engañosa y puede llegar a ocultar la realidad cotidiana.

La  iniciativa de la Comisión también pretende conocer de primera mano el estado anímico de los componentes de la Agrupación de Tráfico, pues considera que la motivación en la realización del servicio de los agentes encargados de la seguridad vial es fundamental para la consecución de un buen servicio a la sociedad.

Considera igualmente que no se puede utilizar a los miembros de la Agrupación como punto de referencia donde verter críticas de culpabilidad ante la gran cantidad de accidentes en nuestras carreteras.

Quedará demostrado que una plantilla tan escasa no puede velar por la seguridad vial de una forma efectiva, con unas condiciones laborales y sociales alejadas de las del resto de los funcionarios y con un material escaso y en malas condiciones. Pese a ello realiza una labor más que digna.

Asimismo dejaremos constancia, de la nota que se debería poner a los encargados de la vigilancia y control del tráfico en nuestras carreteras, la cual  debiera ser, como mínimo, notable.

Sin embargo, la falta de reconocimiento y la despreocupación por la labor que realizan, contribuyen de una manera más que alarmante a erosionar la  motivación necesaria, sobre todo si se tiene en cuenta que realizan su labor sin medios adecuados;  teniendo que buscar por propia iniciativa y con cargo a su escaso sueldo los conocimientos legislativos que las constantes modificaciones van introduciendo; debiendo afrontar la gran presión existente en la actualidad para incrementar el número de denuncias; soportando en muchas ocasiones la injusticia ante el arbitrario nombramiento del servicio y la repercusión social y familiar que este nombramiento produce a aquellos que no llegan al número de denuncias que los Jefes de Unidad consideran mínimas.

 

ESTADO  REAL  DE  LA   AGRUPACIÓN  DE  TRÁFICO

PLANTILLA:

 

La Agrupación cuenta con una plantilla aproximada de 8.186 agentes, distribuida en:

 

1.      Un 2,63% de Oficiales.

2.      Un 6,35% de Suboficiales.

3.      Un 10’9% de Cabos.

4.      Y un 80’48% de Guardias Civiles.

           

            De esta plantilla, el 68% son Motoristas y el 17% pertenecen a Atestados. Este 85% de la plantilla son los que llevan a sus espaldas el peso del control del tráfico, el auxilio en carretera y la instrucción de diligencias.

            La distribución del personal está dividida en 11 Sectores, 44 Subsectores y 198 Destacamentos.

Aunque parezca increíble, un 9,12% de la plantilla -746 Agentes aproximadamente- no realizan tareas de vigilancia de nuestras carreteras, sino que están destinados en laboratorios y tareas burocráticas. Y todavía nos sobra personal para enviarlo a misiones en otros países -Quito, Ecuador, etc-.

 

A todas luces es una plantilla muy escasa para atender a los aproximadamente 25 millones de vehículos con los que cuenta nuestro parque automovilístico, y a los casi 22 millones de conductores en una red nacional de unos 180.000 kms.

Se debe tener en cuenta que cuando la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil comenzó a funcionar, su plantilla (definida en la Ley 84/62), era de 3.930 personas. Posteriormente, en el año 1970, por la Ley 30/70, se produjo un incremento notable de la plantilla hasta alcanzar los 7.000 agentes. Como se ha dicho, en la actualidad ronda los 8.186 miembros.

El parque automovilístico español en el año 1975 mantenía una proporción de 200 vehículos por cada 1.000 habitantes, pasando en el año 2001 a una proporción de 600 vehículos por cada mil habitantes.

Paralelamente al aumento descrito, también es significativa la evolución al alza de la extensión de la red viaria. Todo esto se resume en un notorio estancamiento de la plantilla asignada a labores de vigilancia del tráfico.

Desgraciadamente, estos números, unido a lo que parece ser una dejadez o tibieza por parte de la Administración en afrontar el problema de la seguridad vial e intentar solucionarlo en su base, es decir, en la necesaria educación vial, se traduce en unas altas cifras de accidentes, con unos porcentajes de fallecidos y heridos graves insostenibles.

A pesar de la repetida escasez de personal, de la cantidad de efectivos no operativos, del personal destinado en otros países, del porcentaje dedicado a labores de dirección; las cifras que aporta la Agrupación anualmente se podrían calificar de excelentes.

Así, podemos hablar de los 150 millones de kilómetros recorridos, 800.000 auxilios y, porque no decirlo, los más de 1,8 millones de infracciones denunciadas a lo largo del año 2003.

 

También se debe reflejar que a esta plantilla, por parte de la Dirección General de la Guardia Civil, se le atribuye la condición de militar vocacional, olvidándose siempre de recordar su condición de trabajadores, atributo que se debería de tener en cuenta a la hora de legislar las condiciones laborales y sociales de los componentes de la misma.

 

 

OFICIALES

2,36%

 

 

PLANTILLA

ACTUAL

8.186

MOTORISTAS

 

68%

CONTROL DEL TRÁFICO, AUXILIO EN CARRETERA INSTRUCCIÓN DE DILIGENCIAS

85%

SUBOFICIALES

6,35%

CABOS

10,9%

ATESTADOS

 

17%

GUARDIAS

CIVILES

80,48%

 

 

PARA

 25.000.000 DE VEHIC.

22.000.000

DE CONDUC

Y 180.000 KMS DE CARRETERA

EVOLUCIÓN DE LA PLANTILLA Y EL PARQUE DE AUTOMOVILES EN ESPAÑA.

AÑO 1962

AÑO 1970

AÑO 1975

AÑO 2001

AÑO 2004

3.930

AGENTES

7.000

AGENTES PARA

200 VEHICULOS POR  1.000 HABITANTES

8.186

AGENTES PARA

600 VEHICULOS POR  1000 HABITANTES

 

 

 

 

EL COMPLEMENTO ESPECIFICO SINGULAR (CES)

 

El Complemento Específico Singular asignado a los miembros de la Agrupación -cuya misión es retribuir la penosidad y peligrosidad del puesto de trabajo en el que se está destinado-, resulta insuficiente para la mayoría de los consultados. Teniendo en cuenta que su lugar de trabajo, es en la carretera, uno de los lugares con mayor número de accidentes, de muertos y de heridos graves. Por lo tanto con un potencial de riesgo muy alto. 

 

Nos encontramos que en el trienio 2000 al 2002:

El número de accidentes propios fue de 1.515.

Con resultado de 10 muertos, 107 heridos graves y 617 heridos leves.

 

Es lógico pensar, que teniendo en cuenta estas cifras, y la falta de otro tipo de estímulo, los componentes de la Agrupación estén pensando en buscar otro puesto de trabajo, existiendo en la actualidad una gran dificultad para encontrar personas interesadas en formar parte de esta especialidad.

Sería imposible aumentar la plantilla, y mucho menos situarla en el número necesario agentes, con las condiciones laborales, sociales y económicas actuales.

A esto se añade, la gran indignación que se produce en ese 85% de la plantilla -personal operativo- el hecho de que el CES esté destinado en la misma cuantía para ellos -que son los que tienen turnos con horarios incomprensibles,  sufren los rigores del clima, y son los que forman parte  de esa estadística de muertos y heridos-, que para el resto del personal que realiza labores burocráticas.

La Dirección General de la Guardia Civil, con la publicación de la normativa que regula las especialidades de Seguridad Ciudadana y Fiscal, hizo desaparecer ese agravio existente entre el personal operativo y el dedicado a labores administrativas en lo que respecta a las Unidades aludidas, manteniendo el mismo CES que se venía percibiendo hasta el momento para los destinados a tareas burocráticas y elevando éste para el personal operativo. No se tomaron medidas similares para la Agrupación de Tráfico, continuando el percibo de la misma cantidad en concepto de CES tanto el personal operativo como el burocrático.

El resultado obtenido con el cambio realizado en el resto de la Guardia Civil, queda plasmado en la desaparición del descontento existente, y la realización del servicio con una motivación diferente, mejorando el servicio al ciudadano.

Naturalmente, esta medida también contribuye a que sean hoy los  Guardias Civiles de Tráfico los que estén empezando a buscar destinos en Seguridad Ciudadana, y no al revés como hasta ahora.  

 

¿Por qué no se toma la misma medida con el personal destinado en la Agrupación?.

 

Aunque la mayoría de los mandos están a favor de esa medida, nadie sabe la respuesta.

 

Si se tiene en cuenta que para acceder a un puesto de administrativo hay que hacerlo, en muchas ocasiones, mediante solicitud de vacante de libre designación, y que la libre designación crea desigualdad en la elección, resulta que unos 735 Agentes de la Agrupación son unos privilegiados:

 

·        Tienen un turno de trabajo fijo.

·        Descansos en fin de semana.

·        Vacaciones a la carta

·        Y un CES idéntico a los que están expuestos a los rigores de la climatología y a unos turnos de trabajo y de permiso increíblemente duros.

 

Esta peligrosidad laboral  y la existencia de los privilegios expuestos, crea desánimo y ello repercute directamente en la realización del servicio, y naturalmente en el servicio prestado al ciudadano.

Por último, hacer una reflexión sobre este Complemento retributivo.

 En el año 1960 la gratificación que recibían los guardias civiles por pertenencia a la especialidad de Tráfico ascendía al 120% del sueldo, representando actualmente un 16% del mismo.

 

ESPECIALIDAD DE MOTORISTAS

 

MATERIAL

 

En términos generales se puede decir que los vehículos con que están dotadas las Unidades de la Agrupación son seguros y modernos.

 Pero todavía queda material en algunas Unidades que se utiliza sin estar en óptimas condiciones, aun estando al corriente de la ITV, creando situaciones peligrosas e incluso accidentes.

Estamos refiriéndonos a motocicletas que se les intenta exprimir al máximo, sin realizar un gasto elevado en su mantenimiento, esperando que pase el tiempo y los kilómetros para darlas de baja. Pero se olvida muchas veces que, conduciendo esas motocicletas, que no reúnen las garantías suficientes, van personas, trabajadores, que en muchas ocasiones y para rendir el  mejor servicio al ciudadano, deben circular al límite, y hacer tal cosa con máquinas que no están en perfectas condiciones es la causa de muchos accidentes.

 

Las mismas consideraciones se deben hacer en relación a los vehículos de cuatro ruedas:

 

 Coches a los que les falla el ABS, los Airbags no están en condiciones, les suenan transmisiones, la dirección no está bien equilibrada, etc.... A menudo, estas deficiencias se llevan a reparar a talleres de dudosa capacidad técnica y que a veces ni siquiera cuentan con los aparatos adecuados para descubrir y subsanar determinadas averías. Eso sí, son más baratos que los oficiales.

Se vienen dando casos, y no con poca frecuencia, en que se lleva el vehículo averiado al taller y, una vez reparada la avería, en el trayecto de vuelta al Destacamento, vuelve a estropearse por las mismas causas por las que fue llevado. En otras ocasiones esto ocurre en el primer servicio que realiza después de la reparación.

Lógicamente, estas anomalías repercuten directamente en las personas que utilizan los coches, pues no ofrecen garantía de una seguridad adecuada.

 

En relación con el estado de los neumáticos -cuestión importante, sobre todo en lo concerniente a las motocicletas-, las personas encargadas de elaborar este documento se han encontrado con que, en ciertas ocasiones, los vehículos circulan con ruedas que carecen del preceptivo dibujo en la totalidad de la banda de rodadura, estando obligados sus conductores a utilizar estos vehículos por así tenerlo ordenado en las órdenes de servicio. En este punto no se puede dejar de advertir el hecho de que más de un accidente se ha producido siendo su causa directa el mal estado de los neumáticos.

 

Más sangrante, si cabe, es el caso de las nuevas motocicletas BMW, según un informe emitido por BMW-España sobre una motocicleta accidentada:

 

La causa principal del bloqueo de la caja de cambios se debe a dos motivos.

 El primero se puede atribuir a un mantenimiento inadecuado en los cambios de aceite de la caja de cambios....

 

Deberíamos preguntarnos ¿Quién se encarga del cambio de aceite de la caja de cambios?.

 

La respuesta hasta hoy es, que nadie es responsable, pero la realidad es que hay un motorista accidentado, con la consiguiente repercusión negativa para el resto.

 

Tampoco en este punto podemos olvidar, o al menos reflexionar un momento, que si alguna de las personas reflejadas en las estadísticas como muertos en acto de servicio hubiera dispuesto de material en buenas condiciones estaría hoy con nosotros. Y esto no es demagogia.

En lo referente al estado de limpieza interior y desinfección de los vehículos de cuatro ruedas es uno de los apartados que más quejas recibe, en el estudio realizado, después del mantenimiento (neumáticos, frenos...).

En muchos Subsectores, como norma general, no se someten los vehículos de cuatro ruedas a limpieza y desinfección periódica. Los vehículos con los que se presta servicio en muchas ocasiones son utilizados tanto para trasladar heridos como accidentados o enfermos graves a centros hospitalarios, peatones que transitan por autopistas, detenidos... Salvo que estos ciudadanos hayan dejado restos muy visibles de sangre, vómitos etc., los vehículos, incluso apestando por los olores dejados, se siguen utilizando con normalidad, aún a sabiendas de que pueden ser focos de infecciones.

Aunque la Dirección General de la Guardia Civil, para los vehículos destinados al traslado de presos ya le dio solución al problema de la limpieza reseñado, esta idea  no fue trasladada a los vehículos de la Agrupación de tráfico.

Resumiendo, tenemos una flota de vehículos satisfactoria, en cuanto a la calidad de las marcas y modelos, pero el mantenimiento que se debe derivar de su utilización, en estos momentos y como regla general en todas las Unidades, deja mucho que desear, afectando a la calidad del servicio que se merece el ciudadano.

En esta cuestión, no es factible el uso de estadísticas, esas que hablan de unas cifras de auxilios y felicitaciones brillantes, para maquillar el riesgo potencial al que están sometidos diariamente los encargados de realizar tales misiones. No, porque entonces se debería utilizar también la que refleja el número de accidentes, muertos y heridos. O la inexistente que recoge el descontento y malestar reinante dentro de la Agrupación.

 

La idea es: hacer balance de los problemas que existen para buscar soluciones, y no fingir que todo va bien.

Estamos hablando de seguridad, para todos.

 

Además de lo expuesto, en el apartado de vehículos, en el resto de material utilizado para el servicio, las deficiencias también saltan a la vista.

Las transmisiones son poco operativas, y con bastantes puntos carentes de cobertura, siendo salvadas parcialmente gracias a la telefonía móvil propia de los agentes. Cabe recordar aquella orden, dada hace unos años por la Jefatura de la Agrupación de Tráfico, prohibiendo el uso de teléfonos móviles durante el servicio y la posterior autorizándolo. Sin comentarios.

Las linternas, instrumento muy necesario, pero que  tiene un periodo de vida limitado, necesitan un cambio urgente, debiendo al menos aumentar un 50% su dotación. A lo que se añade la carencia en la mayoría de vehículos oficiales,  de inmovilizadores de vehículos, lo cuales brillan por su ausencia.

 

 

VESTUARIO

 

Destaca de manera clara lo inadecuado del vestuario que están utilizando los componentes operativos de la Agrupación.

En muchas unidades, el mismo pantalón de montar en motocicleta se utiliza en época estival que en pleno invierno, igualmente se utilizan las mismas botas de montar, tanto en una época como en otra.

 Sentir el aire frío pasar hasta los huesos es poco estimulante. Naturalmente en época estival se produce una sensación térmica a la inversa, y tan poco estimulante como la anterior.

Un estudio realizado por fabricantes de prendas de ropa deportiva, deja claro que a una temperatura ambiente determinada, la velocidad a la que se mueva una persona, la sensación térmica que percibe el cuerpo desciende en muchos grados. Como ejemplo se puede utilizar el siguiente: Con una temperatura ambiente de 8ºC, a una velocidad de 40Km/h, la sensación térmica real que percibe el cuerpo es de -4ºC Estas situaciones son expuestas de manera paulatina al Jefe de Material en cada una de sus revistas, por tanto es conocedor de ello, lo reconoce pero no hace nada por evitarlo.

Profundizando en esta cuestión, la escasez de vestuario habida en los últimos años se ha visto parcialmente mejorada en 2004, pero aun es insuficiente.

 Desde que se entregaron los chaquetones impermeables y cazadoras para montar en motocicleta, parece que desaparecieron las posibilidades de tener otro vestuario. Escasean los pantalones de montar, los pantalones rectos, jerséis, pantalones de montaña, guantes... Un panorama ciertamente desolador que repercute directamente en el personal que está en las carreteras; personal que atiende a los usuarios, acude a los accidentes, está sometido a condiciones climatológicas de todo tipo, etc. Personas a las que la escasez y lo inadecuado del vestuario les resta eficacia, les desmotiva, les desilusiona.

Con el problema añadido de que en cada cambio de fabricante de las mismas prendas se cambian las tallas reales de las prendas, eso unido a la imposibilidad de probarse las mismas, hace que se pidan las tallas a ojo, y una vez que llegan a la unidad deban de ser devueltas para cambiar a la talla correcta. Lo que provoca retrasos innecesarios a la hora de servir estos equipos.

 

PLANIFICACIÓN DEL SERVICIO

 

Si algo incide directamente en la motivación para realizar la tarea encomendada, es la planificación y la exigencia en la  realización del servicio. Aunque las directrices para realizar ambas cosas son comunes a todos los componentes de la Agrupación de Tráfico, pues así esta regulado por sus normas de funcionamiento, la realidad dista mucho de ser esa. Cada Jefe de Destacamento hace lo que le parece, y puede conseguir que la vida de sus subordinados se asemeje a cualquier cosa menos a una vida normal.

Observando el resultado del “chequeo” realizado, nos ha sorprendido ver que un altísimo porcentaje de Jefes de Destacamento realizan una planificación del servicio, y por tanto de la vida de los Guardias Civiles de Tráfico, con solo una semana de antelación, llevando a cabo, además, muchos cambios de última hora en la referida planificación, impidiendo con ello el disfrute de una vida normal por parte de los afectados. Ésta es una formula de ejercer el mando utilizada en innumerables ocasiones.

La escasa consideración que se tiene acerca de la conciliación entre vida familiar y profesional, tan propugnada en otros ámbitos laborales, es observada diariamente por los componentes de la Agrupación, llegando a la lógica conclusión de que a los responsables de la planificación les importa bien poco el bienestar de sus subordinados. 

A nivel de Sector, se ordenó hace unos dos años el adelanto de la planificación servicio con UN MES de antelación. Sin embargo esta orden no se ha llevado a efecto por los responsables de los Subsectores o Destacamentos. Bien es cierto que se trató de ocultar esta directriz, pero la misma es conocida por la mayoría del personal de la especialidad y la conclusión que se extrae es la misma con la que finalizábamos el apartado anterior.

 

¿Por qué se permite el incumplimiento de las órdenes recibidas?

 

¿Qué se puede esperar de un trabajador de la seguridad vial, al que le coartan la vida social y familiar de esta manera?

 

 ¿Se puede pretender que su rendimiento y dedicación al trabajo que realiza se haga al cien por cien?.

 

En revistas a Unidades efectuadas por los responsables de las diversas Jefaturas de la Agrupación, nos llama poderosamente la atención que pretendan solucionar los problemas de seguridad vial apelando a la conciencia de los agentes.

 Parecen dar por sentado que en los problemas de la circulación, nuestra intervención es vital. Creemos que tienen razón, somos vitales, pero además de conciencia, tenemos familia, amigos, vida.

Se debería procurar, de manera más intensa, que la vida profesional permita tener una vida familiar para obtener un rendimiento laboral óptimo. De lo contrario, cuando un responsable de la Agrupación apele a las conciencias, seguramente encontrará desinterés.

 

 

NOMBRAMIENTO DEL SERVICIO Y FORMACIÓN

 

Al igual que la planificación del servicio, la realización del mismo se debe de hacer teniendo en cuenta las normas establecidas al efecto, normas de obligado cumplimiento por todos los componentes de la Agrupación de Tráfico -incluyendo dirección-.

Estas normas dicen como, en que vehículos, y lo que hay que hacer en las diversas situaciones que  se puedan dar durante la realización del mismo.

Desgraciadamente, la realidad es otra, bien distinta:

 Vuelve a aparecer la figura del Jefe de Unidad, quien da normas particulares sobre como hacer determinadas servicios según su criterio.

Así nos encontramos, que en unos lugares se consideren condiciones climatológicas adversas unas temperaturas y en otros otras.

Que se realicen controles de alcoholemia de película -caso recientemente publicado en la revista Tráfico, montado al efecto para la ocasión y lejos de la realidad-, o como en una gran parte de Destacamentos, donde se realizan INCUMPLIENDO LAS NORMAS DADAS AL EFECTO, por solo dos hombres debajo de una farola, expuestos a un atropello, sin señalización alguna, y donde las fugas son constantes. Todos los fines de semana en los mismos puntos a las mismas horas, hace que los infractores habituales se vayan por otros sitios u opten por darse a al fuga, exponiéndose a una persecución innecesaria y peligrosa para todos. Esto no pasaría si se diera cumplimiento a las normas sobre controles de alcoholemia, o si se realizase el control como el que se preparo para la revista Tráfico.

En el plan nacional de seguridad vial 2003, se dan normas para los controles de alcoholemia. Pues bien, en la mayoría de los sitios no se cumplen. Además la estadística que se realiza nada tiene que ver con la realidad, lo único que interesa es un número determinado de pruebas positivas y los estadísticos se rellenan a ojo.

A pesar de que continuamente aparecen datos preocupantes sobre los accidentes de circulación, debidos a la alta ingesta de bebidas alcohólicas, se siguen nombrando servicios de alcoholemia de cualquier manera, le cambiamos el nombre, le llamamos acción preventiva de alcoholemia y ya esta.

Podemos ver que las normas dicen, que al carecer los controles de un número suficientes de Agentes y de señalización, estos se llamaran acciones preventivas.

Lo que realmente se pretende es que dos Agentes hagan lo que seis, sin señales, sin medios, sin nada. Aunque las normas aclaren, que el control se realizará por un grupo, al mando de un suboficial o un cabo.

 El alto riesgo de los controles de alcoholemia y la escasez de medios  reseñada para realizarlos, hacen que el control de la conducción bajo influencia de bebidas alcohólicas, no tenga la eficacia que se debería exigir a una conducta tan nefasta para la seguridad vial.

 

Pero nos da la impresión que esto no importa, no preocupa  o

¿Es que los resultados se pueden calificar de muy buenos, por lo que el número de víctimas se asume sin más?.  Esperamos que no, claro.

 

Además, la escasez de personal hace que los planes de actuación en alcoholemia ocupen la totalidad del personal, desatendiendo la vigilancia de las carreteras y prestación del necesario auxilio a los usuarios de el resto de las vías.

 No solo se debe trabajar, con unos vehículos seguros, un vestuario adecuado, unas transmisiones con una buena cobertura, linternas en buenas condiciones etc., el servicio hay que realizarlo con conocimiento, es decir, conociendo a la perfección de la materia a tratar, de la vía en que se ejecuta y de las posibles eventualidades que se puedan producir.

Nos encontramos pues, con que en una buena parte de las Unidades, el Jefe de la misma desconoce estas medidas básicas en cualquier servicio, por tanto su comportamiento suele ser amenazador, no resolviendo problemas que se les presenta, no realizando su trabajo, y no dando ejemplo.

Este no es el ejemplo del “lider” que se busca en la Guardia Civil.

Por tanto, si el Agente que realiza este servicio, no sabe por falta de formación y no tiene a quien  preguntar, pues no hace correctamente su labor, o se limita a hacer otras cosas.

Y hablando de formación, resaltamos, que después de cambios normativos importantísimos, como pueden ser el Reglamento de Conductores o el Reglamento de Vehículos, y que se supone deberían estar al corriente de las modificaciones legislativas, todos los Jefes de Destacamento, muchos están esperando que alguien se las entregue para su conocimiento.

Ante este desconocimiento de las reformas aplicadas por la Administración en la materia que nos compete directamente y cuando muchos conductores se enteran de las futuras modificaciones legislativas, por prensa u otros medios de comunicación, antes que los mismos Agentes de Tráfico. Es difícil describir la cara que en ocasiones ponen estos conductores, cuando con motivo de consulta a patrullas de servicio sobre la interpretación de esas futuras normas, estos le transmiten su desconocimiento.

  Creemos que esta deficiencia por la buena imagen de la Agrupación no debe salir a la luz.

 

¿Resulta increíble verdad? En manos de quien están los conductores. ¿En las manos de Agentes incompetentes que solo saben escribir en un boletín de denuncia lo que cada uno considere infracción, independientemente de que esta lo sea o no, debido a su modificación legislativa? .

 

Esto pensaría cualquier conductor ante una situación de desinformación por parte del Agente, reseñada en el párrafo anterior.

Pero la realidad es que, están en manos de profesionales, que  sacan de su bolsillo una parte de su pequeño sueldo, y lo invierten en estar al día en  legislación.

Por otro lado, ¿Con que motivación se puede salir a la carretera y realizar una tarea tan importante como la que tenemos encomendada en estas condiciones?.  ¿Quién es el responsable de esto?

Existen una gran cantidad de puestos ocupados por mandos de la Agrupación, de enlace con la DGT, con Transportes, y nadie se preocupa de esto, a pesar de la insistencia de los agentes ante sus superiores.

 

 

SERVICIO UNIPERSONAL DE VIGILANCIA DE AUTOVIAS (SUVA)

 

La implantación de las patrullas unipersonales de vigilancia de Autovías ha supuesto toda una revolución en la Agrupación.

Este servicio es rechazado por la mayoría del personal que lo realiza habitualmente y cumple con los objetivos del servicio (que no es pasear y no pasar frió o calor)

El motivo de este rechazo es la falta de cobertura tanto legal como física cuando se esta de SUVA.

Legalmente en España no existe una tradición cultural de respeto hacia el policía (al revés que en Alemania o EEUU, de donde parte la idea). En estos países a parte de la cultura social de respeto, las agresiones o desobediencias a los Agentes son duramente penadas, por lo que el ciudadano “se lo piensa” mucho antes de provocar un enfrentamiento. Es decir el principio de Autoridad es protegido debidamente por los poderes del Estado.

 Todo lo contrario que pasa aquí,  que cada día aumentan las faltas a los Agentes y las agresiones, por parte de los usuarios, los cuales muestran cada día  más violencia cuando se les participa una denuncia de tráfico.

Físicamente, no se dispone de un enlace directo con el compañero de patrulla, a los tres kilómetros de distancia ya no enlazas con él, teniendo que llamar a la central, que suele tardar en responder por lo saturado de trabajo que se encuentran.

En el caso de que se produzca un incidente y logres llegar a la radio no te recibe nadie, y en caso de poder pedir refuerzos estos tardan un mínimo de 10 minutos siendo optimistas, tiempo más que excesivo en toda situación de emergencia.

La cinta de video, en caso de funcionar, al visionarla, no se aprecia algo tan simple como la matricula salvo que sea en condiciones perfectas, o tras intervención manual del Agente. Y el sonido no se grava a más de 25 metros.

El SUVA pretendía incrementar la presencia y el servicio al ciudadano al desdoblar la patrulla, y ha conseguido lo contrario, que se patrulle con los ojos cerrados, procurando no intervenir en situaciones comprometidas y en caso de denunciar, únicamente a conductores que viajan solos y que se prevea que no van a dar problemas.

En contra de lo ordenado, por rutina y por la falta de personal, los COTA empiezan a mandar a cada componente del SUVA a actuaciones diferentes y separados, funcionando como si fuese una patrulla independiente, cuando no lo es.

Igualmente es necesario un programa de subvención para la adquisición de chalecos antibala, similar al programa existente en la Policía Autónoma Vasca.

También es necesario la adecuación de un respaldo legal en caso de incidentes con el usuario, se ha dado recientemente el caso de un motorista acusado de lesiones, que tuvo que poner fianza de su bolsillo, hasta que el Fiscal retiró la acusación al descubrir que era falsa.

 

CENTROS OPERATIVOS DE TRÁFICO (C.O.T.A.)

 

Los efectivos destinados en los CENTROS OPERATIVOS DE TRÁFICO (C.O.T.A.), son insuficientes para responder eficazmente a los múltiples cometidos que tienen encomendados. Teniendo que asumir la toma de decisiones en cuestión de segundos para la solución de todo tipo de problemas operativos, como accidentes o incidentes que ocurren a las patrullas de servicio.

No existe un oficial que se haga cargo de la responsabilidad y dirección del servicio, como ocurre en otras Salas o Centros Operativos similares de otros Cuerpos Policiales o de Emergencias.

Simultáneamente tienen que atender las líneas telefónicas, gestionar todo tipo de informes, tirces, información telefónica a los usuarios de las vías, familiares que se interesan por accidentes de circulación, comunicar incidencias al Mando y distintas Autoridades Civiles, informar a los medios de comunicación y realizar permanentemente las consultas a las diversas bases de datos cuando son solicitadas por las patrullas en servicio. Todo esto en algunos casos un solo efectivo.

Se tiene en muchas ocasiones a la patrulla y al usuario  a la espera de datos, tales como si está en busca y captura o posee Permiso de Conducción.

Una vez más son los Guardias Civiles de base los que asumen las responsabilidades reales.

 

ESPECIALIDAD  DE   ATESTADOS

 

SITUACIÓN  ACTUAL  DE  LAS  PLANTILLAS  DE  ATESTADOS

En la actualidad la distribución del personal de los equipos de atestados de la Guardia Civil de Tráfico existentes en los diferentes Subsectores está basada en un criterio poco funcional, al distribuir el número de sus integrantes según un concepto estrictamente geográfico, como es el de tener los destacamentos de Plana Mayor del Subsector ubicados en las capitales de provincia un número de componentes igual o superior a 12 Instructores, y los destacamentos con equipo de atestados de la periferia, un número de 8 componentes.

Este criterio de adjudicación de plantilla, origina casos habituales en diversos Subsectores en que en su capital de provincia con un número mayor de instructores y por tanto de equipos operativos de atestados, instruyen sin embargo hasta un 50% menos de diligencias policiales que instruye alguno de los destacamentos de la periferia con un número menor de componentes.

Esta circunstancia trae consigo además de un mayor perjuicio para los destacamentos no ubicados en la capital de provincia, que disponiendo de un mayor número de diligencias policiales están compuestos por un menor número de componentes.

Tienen, menos tiempo material para dedicar a cada una de las diligencias con el consiguiente perjuicio en la investigación del accidente, mayor agravio al disponer de menor tiempo que sus otros componentes destinados en la cabecera del Subsector, ya que a mayor numero de diligencias:

·        Mayor número de comparecencias judiciales.

·        Contestación de escritos a diversos organismos oficiales.

·        Mayor estadística.

·        Más atención de abogados.

·        Más atención a compañías de seguros, etc…

Se podría solucionar, si la distribución de los equipos de atestados de la Guardia Civil de Tráfico con carácter general, se actualizara automáticamente a tenor del volumen de trabajo que dicho destacamento haya tenido en los dos últimos años naturales tanto al alza como a la baja, pudiendo hacer como ejemplo. Tres supuestos a tenor de los cuales:

 

1.      Destacamentos que instruyan menos de “X” diligencias al año, le corresponda una plantilla de 8 componentes de Atestados.

2.      Destacamentos que instruyan mas de “X” y menos de  “Y” diligencias al año le corresponda una plantilla de 12 componentes.

3.      Y Destacamentos con mas de “Y” diligencias anuales le correspondan 16 componentes.

 

Dicha circunstancia se actualizaría automáticamente el día uno de Enero de cada año siempre que el número de diligencias reflejadas anteriormente fuese coincidente durante los dos años consecutivos anteriores, produciéndose automáticamente la concesión de ampliación de plantilla al inicio del tercer año natural.

Con ello se conseguiría que cada destacamento con equipo de Atestados se tratase de forma individual al resto, y que cada uno de ellos tuviese el personal necesario acorde con el volumen de trabajo que realmente desarrolla.

Otra problemática actual es que, con la escasa plantilla de Equipos de Atestados, existente en muchos Destacamentos de Tráfico, en el momento de la llegada de la época veraniega, donde se produce mayor éxodo de vehículos hacia zonas determinadas y mayor número de desplazamientos cortos con el consiguiente aumento de accidentes.

Las plantillas de atestados aún viendo aumentado su volumen de trabajo, se encuentran con que el número de componentes se ve reducido a mínimos tales que impiden realizar su trabajo de forma exhaustiva, al reducirse su personal de forma drástica por periodos vacacionales de sus componentes, bajas de larga duración, cursos, etc.

No teniéndose en cuenta igualmente dicha circunstancia a la hora de que destacamentos de un mismo Subsector, y que ven reducido su número de accidentes en dicho periodo veraniego, puedan pasar a reforzar a los que precisamente lo ven aumentado con la presencia de alguno de sus componentes como agregados o concentrados

Otra de las modalidades de trabajo que causan malestar, desmotivan e indignan a quienes las tienen que realizar, son las guardias de localización, (servicios de 24 horas).

Con X número de horas de presencia y X de localización, estando siempre pendiente y con un tiempo de respuesta a las llamados muy justo.

Guardias de localización sin ningún tipo de compensación económica y con gran sacrificio a costa de los que lo tienen que realizar.

Por lo tanto existe una gran discriminación, comparando este tipo de servicio con el que realizan los compañeros de Seguridad Ciudadana denominado servicio de Puertas. Por este servicio perciben una compensación de  4.000 de las antiguas pesetas, a diferencia de los Equipos de Atestados, que no reciben compensación alguna.

 

CARENCIA  DE  MEDIOS  TÉCNICOS  PARA  LA  REALIZACIÓN  DEL SERVICIO

Los equipos de atestados de la Guardia Civil de Tráfico, disponen de vehículo oficial específico para desplazarse al mismo lugar donde se ha producido un accidente de circulación, o donde son requeridos para efectuar pruebas de detección alcohólica, instruir diligencias por falsedad documental, quebrantamientos de condena, etc., con la consiguiente inmediatez de su actuación, pero la ventaja de dicha circunstancia se ve empañada, por la carencia de medios para desarrollar su trabajo diario una vez llegados a dicho lugar.

 

1.       Como primera carencia y quizás la mas importante para el desarrollo de la especialidad, es la carencia de ordenadores portátiles con los que poder instruir las citadas diligencias, impresoras para poder entregarle una copia de su manifestación a un implicado o incluso tomarle manifestación escrita a lesionados en servicios de urgencias de Centros Hospitalarios o a implicados ingresados en planta, realizar justificantes del accidente para su empresa a los implicados, solicitudes de análisis de sangre en centros sanitarios, llevar guardado en memoria bibliografía para su inmediata consulta en el lugar del accidente, o disponer en el acto de croquis de los puntos en que con mayor frecuencia se producen accidentes, etc., realizándose alguno de dichos cometidos en la actualidad con maquinas de escribir convencionales con el consiguiente detrimento en la calidad de los escritos realizados por errores en la escritura, falta de espacio en campos de formularios utilizados, siendo imposible materialmente la utilización de dichas máquinas en algunos de los casos expuestos.

 

 

2.      Igualmente en el momento de desarrollar la investigación de un accidente en el lugar del hecho, se hecha en falta instrumental básico e incluso de bajo coste económico para determinar datos de importancia para el posterior informe policial, como puede ser determinar el radio de una curva con una cinta métrica de 50 mts. o incluso superior, pudiendo ser a su vez necesario como complemento a la misma un sistema de sujeción para fijar el extremo de dicha cinta métrica al objeto de que dicha medición pueda ser efectuada por un solo componente, o medir la inclinación o peralte de un tramo de vía mediante un inclinómetro industrial o de un nivel de acero de un metro de longitud, determinación de la profundidad de un bache o un surco mediante un calibre, testigos métricos para acotaciones de huellas o para reportajes fotográficos,

equipos portátiles de iluminación para accidentes en horas nocturnas, metros-láser para medir huellas con mayor precisión o el campo de visión de un conductor, longitud de una recta, distancia de un cambio de rasante o señal al punto del accidente. Indicar igualmente que el actual topómetro asignado a los equipos de atestados, no es suficientemente preciso al efectuar mediciones en múltiplos de 10 en 10 cms., por lo que como ejemplo una huella que tenga una longitud de 23´45 mts., ésta será medida como 23´30 o 23´40 mts. no teniendo escala intermedia.  Todas estas carencias, entre otras.

Medios con los que se cuentan, en otros componentes de la FFCC de Seguridad desde hace tiempo, y de los que se carece en la Agrupación actualmente o al menos en la mayoría de las unidades.

 

3.- Asimismo reseñar que los vehículos adjudicados durante años a los equipos de atestados de la Guardia Civil, se han adquirido sin tener en cuenta criterios funcionales para el trabajo en su interior, dándose casos, en que se ha adjudicado una furgoneta Mercedes Vito, la cual tras su entrega al citado Destacamento, tuvieron que solicitar diversas reformas en su interior al ser su espacio muy reducido e incompatible con el desarrollo de la labor de equipos de investigación e instrucción de diligencias por carecer de cajones, ficheros o compartimentos donde poder guardar los útiles de trabajo de dichos equipos,  dándose la circunstancia en dicho modelo de furgoneta de que para poder utilizar la máquina de escribir en el mueble existente al efecto, hay que girar el asiento del conductor 180 grados, giro que no se produce sin tener abierta la puerta del conductor debido al respaldo y a los reposabrazos de que disponen los asientos anteriores, todo ello con el consiguiente riesgo de provocar un accidente en tramos de autopista o tramos de vía con arcenes de ancho inferior a 2´50 mts. quedando dicha puerta durante el giro abierta e invadiendo la calzada,  impidiendo a su vez el giro del asiento la movilidad de dicho vehículo policial mientras el operador se halla confeccionando diligencias, no pudiendo mover la furgoneta hasta no girar nuevamente el asiento.

      Igualmente el citado asiento no permite su regulación transversal una vez girando este hacia atrás y encarado el agente al mueble de trabajo, no quedando alineado el citado asiento con la base del mueble donde se halla apoyada la maquina de escribir, quedando el instructor en una posición forzada que le impide permanecer en la misma durante periodos relativamente largos de tiempo, al quedar obligatoriamente su columna  arqueada para adaptarse desde su asiento al lugar de trabajo.

 

 

 

Sería solución la realización de un estudio de las necesidades actuales del diseño interior de los vehículos destinados a los equipos de atestados, al objeto de dotarlos en fábrica, como verdaderas oficinas móviles, teniendo en cuenta por ejemplo los siguientes conceptos:

 

-          La zona de conducción debe ser totalmente independiente de la zona de trabajo, no siendo posible compartir asientos giratorios como el caso reseñado anteriormente, etc.

-          Que el vehículo venga equipado con un generador de corriente independiente de la batería del vehículo para cubrir el gasto de energía mientras el mismo se encuentre parado, como ocurre actualmente en las UVIs móviles entre otros, haciendo posible la utilización en el vehículo de torretas de iluminación para accidentes nocturnos, gasto de aparatos electrónicos como ordenador, impresora, alcoholímetro, etc.

 

-          Dotar el interior del vehículo de suficientes compartimentos para material que portarían los instructores en su interior como etilómetro, ordenador portátil, impresora, escáner y fax, pudiendo debido a los avances ac